AMC-Líder Programa Formativo para Expertos Conducta Canina

ABDogs

FORMACIÓN ESPECIALIZADA:

Assistant Behavior Dogs Certification

( AB Dogs – Behavior Dogs )

Assistant Behavior Dogs Certification es una formación desarrollada por Marcos Javier Ibáñez y Miriam Perera. Aunque el programa en sí mismo se inició en el 2012, se ha revisado hasta la fecha, siendo en el 2016, cuando ofrecemos este innovador programa formativo de alta calidad al sector canino profesional.

El programa de Assistant Behavior Dogs  (en adelante “AB Dogs program”) tiene como objetivos la selección, desarrollo, preparación y formación de perros que sean capaces de ayudar a otros perros, incorporándolos a nuestro equipo de trabajo en modificación de conducta. Se fomenta la formación y preparación de estos perros bajo premisas que garanticen su bienestar, tanto el del perro que requiere mejorar su conducta, como el perro asistente. El “Assistant Behavior Dog” (En adelante “Behavior Dog“ o “Perro de Conducta”) realizará unas funciones específicas y concretas para ayudar en los progresos del perro que necesita ayuda. Los guías, en este caso, formarán un binomio con los perros, es por ello  se requerirá una formación específica previa al respecto.

Introducción:

El sector de la modificación de conducta canina ha evolucionado de forma exponencial en los últimos años. Este hecho, ha generado un aumento de oferta profesional así como la expansión de nuevas formas de trabajo.

Los profesionales  que buscan mejorar sus servicios están apostando por formaciones de calidad, mejorando de esta forma la eficacia y éxito de sus servicios ofertados. Las escuelas encuentran un perfil de alumnos muy distinto: cada vez se da mayor importancia a la especialización a través de formaciones que permitan ampliar habilidades y estrategias de trabajo con las que complementar sus conocimientos.

Hoy  en día, el perfil más demandado es el de los profesionales altamente cualificados con un conocimiento experto de su área, en nuestro caso, la conducta. En el campo de modificación de conducta canina, las formaciones existentes hasta la fecha se han centrado en mejorar y perfeccionar las habilidades y capacidades de los guías, educadores, adiestradores o profesional responsable de la mejora conductual.

En muchos casos, los técnicos, instructores, especialistas o expertos en la materia requieren asistencia de algún o varios perros que intervienen en el proceso.

Este es un área que históricamente ha sido descuidada, dando por hecho de que los perros que no presentan aparentes problemas de conducta, pueden ser buenos asistentes para la mejora conductual de otros perros.

“Un buen perro comunicador no necesariamente es un buen perro Asistente de conducta de otros perros”

Precedentes:

Los cachorros muestran una clara tendencia a imitar los comportamientos de los perros del entorno lo que se extiende a lo largo de su vida. Es observable que, según parece, muchos de los comportamientos socialmente significativos son aprendidos como resultado de la participación en este tipo de comportamientos sociales organizados.

Teniendo en cuenta que la madre, es un referente para el cachorro, mediante la cual no solo aprender a explorar el entorno con seguridad, sino que le aporta ayuda en situaciones críticas, desarrollando habilidades sociales específicas en diferentes contextos, se considera lógico que esta estrategia de aprendizaje está presente en el perro adolescente y adulto, y por lo tanto, puede ser utilizada por este mismo.

El gran problema aquí, radica en dos aspectos esenciales, el primero está relacionado con aspectos propios del aprendizaje, donde en una interacción libre, no podemos guiar el aprendizaje, y por lo tanto, desconocemos el valor formativo y de mejora conductual de dicha interacción. El otro aspecto es que, el perro no solo observa las acciones, sino que es capaz de detectar los diferentes estados emocionales del otro perro, y por lo tanto, la incorporación de un perro para este tipo actividad como asistente debe ser adecuadamente evaluada, antes, durante y después de la actividad sobre la que asistirá al guía/instructor canino.

Desarrollo:

En el trascurso de los años, el auge del trabajo con perros, ha potenciado el aumento de técnicas de trabajo, donde directa o indirectamente intervienen perros que se incluyen en la sesión para ayudar al perro tratado en la terapia conductual.

En el desarrollo de estas actividades, se puede observar, que muchos de los perros que son introducidos no disponen ni de la formación en obediencia necesaria, ni el carácter ni la experiencia suficiente para afrontar la situación, resultando una experiencia negativa y un fuerte generador de estrés para el perro.

Se pueden observar sesiones colgadas en internet, donde un perro se abalanza sobre otro, ante el cual tiene suficiente fuerza física para para lanzarlo al suelo y bloquearlo de una forma violenta y desproporcionada. Este tipo de trabajos no son aconsejados, y no corresponden a un “Perro de conducta”, sino más bien a un perro abusón.

Cabe destacar en este punto, que  un buen perro comunicador, es decir, que tenga facilidad para evitar conflictos con otros perros, no implica que sea un buen “perro de conducta”. El perro de conducta tiene la capacidad de desarrollar una comunicación fluida en situaciones conflictivas, y que además sabe gestionar desde un área de confort, siendo un refuerzo reconfortante el hecho de que el otro perro mejore su conducta. Es por ello que, el “perro de conducta” está motivado para ayudar, y es necesario que el instructor o guía no solo aporte la correcta formación y experiencia al perro, sino que además conozca perfectamente las diferentes estrategias para brindar el entorno adecuado donde el perro pueda desempañar correctamente su función, manteniendo su integridad física y bienestar emocional.

¿Qué es un “Behavior Dog” (Perro de Conducta):

Un Perro de Conducta es aquél que está seleccionado, educado, entrenado y adiestrado específicamente para integrarse dentro de un programa de modificación de conducta asistiendo al profesional canino en las interacciones con el perro o los perros a mejorar conductualmente. De tal forma que  será clave a la hora de alcanzar los objetivos marcados de una forma más rápida.  Todo ello encaminado a la mejora de la calidad de vida y la integración social de perros con problemas de conducta, en especial con perros que muestren conductas de reactividad, fobia, agresividad, ansiedad, problemas con la gestión emocional y el estrés que le dificulten una correcta integración social.

¿Cuánto tiempo se necesita para su formación?

La mayoría de los perros, al igual que en otros programas formativos, requieren un proceso formativo que suele iniciarse en edades tempranas, y mantienen su proceso formativo hasta consolidarse durante al menos dos o tres años.  Además, deberá orientarse el perro a áreas específicas, ya que dependiendo de su personalidad o temperamento, desarrollará mejor su trabajo frente a ciertas condiciones que frente a otras, siendo clave en este punto, la experiencia y apoyo del instructor o guía. En caso de seleccionar un perro adulto, y supere correctamente los diferentes test previos de selección, este plazo puede reducirse, aunque esto dependerá siempre de cada caso.

Bases en el Trabajo con “Behavior Dogs” (Perros de Conducta):

Para realizar con éxito un programa donde asiste un “perro de conducta”  hay que tener en cuenta tres aspectos esenciales:

  • Lo primero es ser consciente de que vamos a incorporar un ser vivo dentro de una actividad que puede generar estrés o algún tipo de daño si se realiza de forma inadecuada o sin las precauciones necesarias. El “perro de conducta” tiene emociones, y sus propias motivaciones en el desempeño de la actividad, así como limitaciones que deben reconocerse y gestionarse de forma adecuada para garantizar su bienestar.
  • El segundo aspecto es el hecho de que este perro, va a interactuar con otros perros, por lo que es prioritario establecer controles veterinarios para asegurar la salud del perro.
  • El tercer aspecto es que en su programación de entreno diario, deberán realizarse chequeos conductuales, que nos ayuden a verificar que el perro no solo está sano físicamente, sino también a nivel emocional.

Plan formativo

Esta formación de divide en 3 bloques formativos, al final cada bloque, el alumno recibirá un certificado de asistencia, y una vez finalizados los tres bloques, podrá presentarse a la certificación del perro que ha preparado, con la finalidad de que pueda ser reconocido como un “Assistant Behavior Dog”.

Esta formación se realiza de forma paralela a la formación de Experto en Modificación de Conducta – AMCLIDER (www.amclider.takoda.es ). En dicho ciclo formativo, en el módulo 3, se realiza una formación introductoria de ocho horas formativas, sobre “Perros rehabilitadores” para que los expertos e instructores tengan las herramientas y capacidades básicas para saber qué es un perro rehabilitador (De ahora en adelante Behavior Dog o Perro de Conducta), y como guiar correctamente a este tipo de perro altamente preparado para el trabajo con otros perros.

Además durante estas horas “formativas”, el alumno deberá trabajar y desarrollar los conocimientos adquiridos en “su casa” en formato de prácticas, para poder afrontar correctamente la certificación. Estas horas están cuantificadas en esta formación como horas lectivas practicas con un valor de 60 horas, en “prácticas”, a lo largo de un mínimo de 2 meses, donde el alumno deberá preparar al perro para la certificación cumplimentando un registro de sesiones y objetivos, que deberá presentar el día de la certificación, como prueba de las practicas realizadas en el periodo asignado.

Bloque 1: Assistant Behavior Dogs: Introducción – 16 horas

Bloque 2: Assistant Behavior Dogs: Desarrollo – 16 horas

Bloque 3: Assistant Behavior Dogs: Perfeccionamiento – 16 horas

Prácticas preparatorias: 60 horas prácticas.

Por lo tanto, las horas lectivas corresponden a 3 bloques de 16 horas cada uno (48 horas) donde se asientan las bases teóricas, y a su vez, las prácticas ilustrativas del trabajo que debe realizarse para la preparación de los perros. Así mismo, el alumno deberá realizar un mínimo de 2 meses de preparación para afrontar la certificación, desarrollando un proyecto donde deberán presentar un registro de sesiones, filmaciones del trabajo y aplicación de las técnicas y ejercicios solicitados, cuantificado en 60 horas.

Certificación:

Este  certificado  identifica  el entrenamiento y educación  necesaria  para  garantizar  la competencia  profesional  en  la  práctica  del trabajo de modificación de conducta asistido mediante perros preparados específicamente para tal efecto y  por  ende  se  convierte  en  el referente de calidad tanto para los clientes de servicios de modificación de conducta canina (en cualquiera de sus  especialidades)  cuanto  para  el  público  en general.

Binomios y “Assitant Behavior Dogs”  en España:

Para facilitar la búsqueda de profesionales certificados y los perros que han superado la certificación, se publicará un registro en la web oficial del Método “AMCLIDER”, en un apartado especialmente dedicado para esta formación. De esta forma, todos los perros y binomios certificados aparecerán en dicho apartado, siendo de fácil acceso a aquellos interesados en contactar con los profesionales debidamente formados y sus localizaciones en los diferentes puntos de España.

Para más información, escribir a: info@takoda.es

Assistant Behavior Dogs - Perros de Conducta

Assistant Behavior Dogs – Perros de Conducta

Profesionales Actualmente formados: